
La Secretaría de Economía de México anunció recientemente un arancel compensatorio final de US$0.46 por kilogramo sobre las telas de poliéster de fibra cortada originarias de China. La medida entrará en vigor oficialmente el 2 de julio de 2024 y se aplicará durante 5 años.
De acuerdo con documentos publicados en el Diario Oficial de la República Federal de México, este arancel aplica a las telas de poliéster importadas bajo el número arancelario 5503.20.99 y otros números arancelarios relevantes. El gobierno mexicano dijo que la decisión se tomó después de completar el proceso de revisión de validez del derecho compensatorio original, con el objetivo de corregir la discriminación de precios causada por los subsidios a las importaciones chinas y restaurar la competencia leal en el mercado.
La moción fiscal fue propuesta formalmente por la empresa local Alpek Polyester México el 17 de mayo de este año. La empresa enfatiza que los derechos compensatorios no se imponen para limitar la competencia en el mercado o el suministro de productos, sino para abordar el daño causado por las prácticas comerciales desleales a las industrias nacionales. Alpek dijo que los consumidores aún son libres de elegir productos de fibra cortada de poliéster de fuentes domésticas o de otro tipo.
El poliéster de fibra cortada es una fibra sintética fabricada por reacción química de ácidos orgánicos con alcoholes, ampliamente utilizada en la industria textil. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México serán las encargadas de implementar esta política fiscal. Los importadores están obligados a pagar los impuestos aplicables, pero pueden solicitar la exención si pueden demostrar que el producto no es originario de China. La determinación del origen se llevará a cabo de acuerdo con las reglas de origen de las mercancías importadas relevantes en México.
La resolución ha sido comunicada formalmente a las partes interesadas, al Servicio Nacional de Aduanas de México y a la Administración Tributaria, y entrará en vigencia a partir del 22 de agosto de 2025. Los analistas creen que este movimiento puede tener un impacto significativo en el comercio textil entre China y México e intensificar aún más la competencia en el mercado textil mundial.

